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- Max Horkheimer (February 14, 1895 – July 7, 1973) was a German philosopher and sociologist, and a founding member of the Frankfurt School.
- Max Horkheimer war ein deutscher Sozialphilosoph.
- Max Horkheimer W. fou un filòsof i sociòleg d'origen jueu alemany, director de l'Institut d'Estudis Socials de la Universitat de Frankfurt. Amb l'arribada del nazisme hagué de fugir a Nicaragua, on va seguir treballant amb altres pensadors de l'Escola de Frankfurt. És un dels pares de l'anomenada teoria crítica, que influïda per els corrents del marxisme occidental, elaborà una crítica de la cultura en el context del capitalisme tardà. El seu objectiu era crear una teoria de la societat que fos emancipadora ja que Horkheimer –i els altres pensadors d'aquest corrent- pensaven que les ciències socials estavan dominades com més va més per la racionalitat instrumental, fet que les feia inservibles com a instrument d'alliberament social. Per l'autor, això suposa una crítica del positivisme ja que aquest comporta una acceptació de la facticitat que es tanca a qualsevol possibilitat de transformació. Aquesta perspectiva fou aplicada als estudis del totalitarisme, la família, el mercat, etc. Horkheimer –junt amb Theodor Adorno, amb qui escrigué diversos llibres- posteriorment es va veure influït en gran mesura per la psicoanàlisi i les teories de Max Weber, fet que el va portar a una crítica de l'agressivitat i la racionalització de la vida moderna. Actualment se'l considera un dels més importants pensadors del segle XX. Els seus principals textos són Dialèctica de la Il·lustració, Fragments filosòfics (escrit amb Adorno) i Crítica de la raó instrumental.
- Max Horkheimer byl německý intelektuál a sociální filosof, jeden ze zakladatelů tzv. Frankfurtské školy.
- Max Horkheimer W. (14 de febrero de 1895 – 7 de julio de 1973) fue un filosófo y sociólogo alemán y co-fundador de la Escuela de Frankfurt Hijo de un fabricante judío, nació el 14 de febrero de 1895 en Stuttgart. Abandonó los estudios en 1911 para aprender un oficio y ayudar en la fábrica de su padre y participó en la I Guerra Mundial. Con la llegada del nazismo, debió huir a Nicaragua, donde siguió trabajando junto a otros pensadores de la Escuela de Frankfurt. Es uno de los padres de la llamada teoría crítica, que influida por las corrientes del marxismo occidental, elaboró una crítica de la cultura en el contexto del capitalismo tardío. Su objetivo era crear una teoría de la sociedad que fuera emancipadora ya que Horkheimer –y los otros pensadores de esta corriente- pensaban que las ciencias sociales estaban dominadas crecientemente por la racionalidad instrumental, lo que les impedía ser un instrumento de liberación social. Para el autor, esto supone una crítica del positivismo ya que conlleva una aceptación de la facticidad que se cierra a cualquier posibilidad de transformación. Esta perspectiva fue aplicada a los estudios del totalitarismo, la familia, el mercado, etc. Horkheimer –junto a Adorno con quién escribió varios libros- se vio luego fuertemente influido por el psicoanálisis y las teorías de Max Weber, lo que le llevó a una crítica de la agresividad y la racionalización en la vida moderna. Actualmente es considerado uno de los más importantes pensadores del siglo XX. Sus principales textos son Dialéctica de la Ilustración, Fragmentos filosóficos (escrito junto a Adorno) y Crítica de la razón instrumental. Horkheimer fue nombrado director del Instituto de Estudios Sociales de Frankfurt en el año 1929. El Instituto se había fundado a principios de la década de los 20, en plena república de Weimar y en medio de una situación política agitada, pretendiendo ser el portavoz intelectual de los partidarios de la revolución social. El discurso inaugural, pronunciado por su primer director, Karl Grumberg, es en este sentido paradigmático. Los acontecimientos posteriores (burocratización soviética, nazismo alemán, control cultural occidental, etc. ) van a hacer que este planteamiento revolucionario inicial derive hacia posiciones críticas del entorno social pero sin compromisos con ningún ideal social específico. El apartidismo radical de los miembros del grupo durante su exilio americano y a su regreso a Alemania, son una buena muestra de ello, con la excepción quizá de Marcuse. Esta crítica social se manifestará de diversas formas, según el pensamiento y las inquietudes de cada uno de sus miembros más destacados, pero que tiene algunos trazos que les son comunes: 1) La necesidad de una estrecha vinculación entre filosofía y ciencia. 2) Una perspectiva optimista de la sociedad humana, presumiendo en ella las potencialidades de desarrollar una sociedad más armoniosa. 3) La asunción de una orientación marxista aunque profundamente crítica con el marxismo ortodoxo. 4) El rechazo de la objetividad y neutralidad de las ciencias sociales ya que están estrechamente vinculadas con los procesos sociales, históricos, económicos y culturales. En consecuencia la imposibilidad de una ciencia social exenta de valores. 5) La preocupación por el tipo de relación con la naturaleza y el desarrollo acrítico de la tecnología. En los escritos de Horkheimer de principios de los años treinta (que se nos han propuesto como lectura) podemos encontrar, aunque sólo apuntados, todos y cada uno de los trazos señalados. Su concreción definitiva se realizará en obras posteriores como "Teoría Tradicional y Teoría Crítica" (1937) o "Dialéctica de la Ilustración" (1944/1947, escrito conjuntamente con Adorno). Efectivamente, Horkheimer defiende, a lo largo de ambos escritos, su visión materialista y dialéctica del mundo, y por tanto contingente, fruto de la sociedad que la ha visto nacer. Ello conlleva el rechazo de todo absoluto incondicionado; pero, para evitar el más puro relativismo, el deber del filósofo será comprender la moral a partir de las condiciones de su surgimiento y desaparición. En el presente trabajo vamos a intentar mostrar cómo Horkheimer esboza en estos escritos los puntos relacionados, con algunas referencias también a la "Dialéctica de la Ilustración" del que es autor el propio Horkheimer juntamente con Theodor Adorno. a) La vinculación de filosofía y ciencia. La necesidad de la unión entre filosofía y ciencia está claramente expresada en el primero de los escritos[1]: "El materialismo exige la unión de la filosofía y la ciencia". Pero el significado de esta unión es precisamente la negación de la absolutización de los contenidos del saber y tomar consciencia de la temporalidad y contingencia de los mismos, entendiéndolos, no como un producto arbitrario, sino como la representación de determinados hombres en determinadas circunstancias. Por ello, todo conocimiento lleva el sello imborrable de su procedencia subjetiva. De esta manera son rechazadas todas las metafísicas idealistas que afirman la autonomía del conocimiento, del saber acerca del todo; pero también se rechazan otras posiciones sensualistas procedentes del positivismo, aunque reconoce que son más imparciales y tolerantes que sus adversarias. Desde este punto de vista puede criticar el empiriocriticismo de Mach, muy en voga en la Alemania de principios de siglo y que será uno de los fundamentos de la filosofía de la ciencia del círculo de Viena (Carnap), que supone un sujeto independiente del tiempo y concibe la ciencia como simple proceso de acumulación de conocimientos. Lo que separa a Horkheimer de los positivistas son precisamente las tesis metafísicas implícitas en sus planteamientos: la invariabilidad de las leyes naturales, la posibilidad de un sistema cerrado… En fin, la férrea línea de demarcación que establecen entre las apariencias (de las que se ocupa la ciencia) y lo esencial (que se reserva a la filosofía especulativa). Horkheimer explica la ciencia como un proceso dialéctico mediante el que se forman los conceptos de los objetos con la aportación del sujeto. Y los tres polos de este proceso (concepto, objeto y sujeto) se hallan en tensión permanente. La tensión entre concepto y objeto nos brinda una "autoprotección crítica frente a la creencia en la infinitud del espíritu"[2] y nos aleja de toda metafísica. La tensión entre concepto y sujeto es la que posibilita el avance científico y podemos compartir con el positivismo. La tensión entre sujeto y objeto nos impide "hacer coincidir absolutamente el saber con el objeto, como no sea en la sensación conceptual"[3]. Esta contradicción. presente en toda la Ilustración desde Descartes (res cogitans y res extensa), es la que se expresa en las relaciones entre el hombre y la naturaleza, la que nos separa del positivismo y que es el germen de la propia autodestrucción de la Ilustración como defenderá en "Dialéctica de la Ilustración". Resulta pues claro que, bajo esta concepción, las únicas orientaciones para la acción que podemos obtener proceden de esta unión entre ciencia y filosofía. Porque al materialismo "no le importa la concepción del mundo o del alma humana, sino el cambio de las relaciones determinadas bajo las que los hombres sufren y su alma se atrofia"[4]. Y la ciencia pura nada puede decirnos al respecto. b) La perspectiva optimista. Horkheimer no deja de señalar una y otra vez que la razón instrumental ha propiciado un desarrollo económico que posibilitaría una vida mejor para el conjunto humano si las condiciones sociales fueran otras[5]. Por ello, es indispensable que la reflexión filosófica tenga una dimensión emancipatoria de la que carece la pura razón instrumental. El mensaje de Horkheimer en este sentido es que esta dimensión es posible. La base de dicho convencimiento radica en que "las aspiraciones de los hombres a la felicidad han de ser reconocidas como un hecho natural que no necesita de ninguna justificación"[6]. Y, si esta sociedad ha conseguido que se les cierre el paso a la misma a un creciente número de individuos, surge con mayor fuerza la idea de una realidad mejor. Es esta transición posible, la que debe ser objeto de la teoría y la praxis actual; pero no con un sentido ahistórico ya que los ideales de hoy, al materializarse en el futuro, se convertirán en nuevas realidades sociales que será preciso criticar y superar nuevamente. "De ahí que la historia misma no haya dejado de ser hasta ahora una síntesis de luchas"[7]. Si bien es cierto, como señalará en "Dialéctica de la Ilustración", que el proyecto racionalizador ilustrado ha posibilitado el proceso de alienación y reificación que, a su vez, ha terminado con el ‘sentido’ de los hechos, no deja de aclarar que sólo mediante una radicalización de los objetivos ilustrados es cómo puede superarse el proceso[8]. La moral, pues, va a jugar un papel fundamental en esta concepción optimista del género humano. Pero no una moral basada en principios reguladores autónomos, sino una moral que exige explicaciones de toda miseria humana. "Nunca estuvo la pobreza de los hombres en una contradicción tan flagrante con su posible riqueza como en estas generaciones, donde los niños se mueren de hambre mientras las manos de los padres tornean bombas"[9]. Los hombres ya no son sujetos de su destino sino resortes de un sistema que no controlan y frente a esta situación sólo pueden responder con la compasión o con la política. Con la primera pueden combatir conjuntamente sus propios dolores y les conduce por tanto a la solidaridad. Con la segunda buscan la felicidad de todos los hombres y les conduce a la justicia y la igualdad. Compasión y política son, así, sentimientos con atributos ‘racionales’ que se hierguen como los principales mediadores entre lo particular y lo universal y como anticipación de un comportamiento liberado de toda opresión y degradación de la dignidad individual. c) La orientación marxista. Es muy visible en el vocabulario utilizado, sobre todo en estos primeros escritos. En "Dialéctica de la Ilustración" empezará a haber sustituciones de vocablos (obrero por proletario, empresario por capitalista, etc. ) que significan más una separación de la versión estalinista del marxismo que de éste propiamente dicho. También es evidente que el marco conceptual de ambos escritos es marxista aunque conviene hacer algunas matizaciones. Para Horkheimer los procesos sociales son siempre históricos y, como tales, superables; Horkheimer no cree en la consecución de una sociedad comunista que acabe con todas las contradicciones. Tal como dice el propio Horkheimer parafraseando a Dilthey: "el materialismo renuncia a integrar <lo que ha sucedido y sucede, este único y casual y momentáneo […] en un contexto lleno de valor y sentido>, como lo hace la historia del espíritu"[10]. Otro aspecto en el que se nota un cierto alejamiento de Marx, es en el tratamiento de lo éste llamaría superestructura. Aún reconociendo que el derecho, la política, la moral… son construcciones sociales de un momento histórico concreto, no se dice a lo largo del texto que sean fruto de la estructura económica y justificadores de la misma como había afirmado Marx[11]. Diríase que en Horkheimer el individuo, que había sido disuelto por Marx en el todo social de forma implacable, vuelve a adquirir una cierta relevancia. d) La neutralidad de la ciencia. Fue Max Weber quien impuso la idea de la ciencia libre de juicios de valor como paradigma de la objetividad, estableciendo con ello dos esferas disjuntas: la de los hechos (objetivos, medibles, perceptibles) y la de los valores (subjetivos, culturales, libres). Contra esta concepción, bien arraigada, se rebela Horkheimer afirmando que si la ciencia no incorpora un momento de subjetividad, lo que probablemente esté haciendo es incorporar acríticamente los valores dominantes. Aún reconociendo la verdad como condición necesaria (aunque no suficiente) de la verdadera ciencia, Horkheimer destaca que los intereses también determinan la investigación, aunque su autor no los reconozca. Todo método, todo objetivo científico, está condicionado por factores históricos y es ilusorio pensar que se puede prescindir de ellos. Lo más adecuado es asumir que en la ciencia confluyen momentos objetivos y subjetivos y que esta teoría, preñada de valores, logra una "estructura epistemológica global, que da sentido a toda la descripción y a la que a su vez debe servir"[12]. Esta teoría crítica, que más adelante caracterizará su obra, pone en cuestión tanto la lógica formal por su carencia de elementos sustantivos como la fenomenología por su pretensión de búsqueda de esencias eternas mediante la reducción. Los hechos desnudos no son suficientes para edificarla, pero no podemos hacerla sin ponerlos en la base de todo conocimiento. Y con ello, desembocamos nuevamente en la moral porque, en definitiva, cuando hablamos de valores morales, estamos hablando de necesidades y deseos, de intereses y pasiones humanas que son fruto de un momento social concreto y que no podemos referir a un reino de valores eternos como pretendía Kant. Cuando con la teoría crítica se consiga la articulación del conocimiento físico y social con los verdaderos valores emancipadores, se habrá empezado a poner fin a las contradicciones sociales que impiden la transformación social necesaria para acabar con la miseria de los desfavorecidos. Y cuando Horkheimer se refiere a estos valores emancipadores no los hipostatiza, sino que, como buen marxiano, se ciñe al análisis concreto de la situación concreta[13]. No podemos definir qué son la libertad, la igualdad o la justicia (los tres grandes ideales ilustrados que no han perdido vigencia), pero no es difícil percibir las situaciones que adolecen de opresión, desigualdad o injusticia. Y si la teoría no encierra una voluntad superadora de las mismas ¿qué utilidad tiene? Los materialistas, pues, exigen a la teoría esta articulación de conocimiento objetivo y valores morales otorgándole "a la teoría una significación decisiva, opuesta a la mera recolección de hechos"[14]. e) La relación con la naturaleza. Será el gran tema de la "Dialéctica de la Ilustración" cuya tesis central viene a ser que la Ilustración nace con el signo del dominio, con el afán del hombre de dominar la naturaleza y este signo, que se quería liberador, está en la base del proceso de alienación. Hemos pasado del ideal de saber contemplativo de los griegos, al conocimiento como medio de dominar y explotar los recursos naturales; pero finalmente, el hombre ha sido considerado como un recurso natural más[15]. Pero hay que ser precavidos: la superación de la perversión original de la Ilustración sólo es posible a través de la propia Ilustración. Adorno propondrá superar la enfermedad de la razón a través de la propia enfermedad. Estas ideas, que son centrales en el pensamiento de Horkheimer, ya están esbozadas en el segundo de los escritos analizados en el que se realiza una amplia crítica del pensamiento moral de Kant, cuyo idealismo individualista le hace incapaz de ver la contradicción entre el subjetivismo de la acción y sus efectos objetivos, llegando a la afirmación de que la confusión entre fantasía y realidad convierte a la filosofía idealista en pura magia. Para Horkheimer el error básico de Kant es considerar que existe una coincidencia básica de los intereses de todos los individuos de tal forma que puede suponer que el bienestar común surge, sin fricciones, de personas autónomas que actúan y deciden individualmente. Pero esta consideración es falsa. Las diferencias en los intereses de los individuos son insalvables por su posición relativa dentro del engranaje económico que les enfrenta en antagonismos irreconciliables. Sólo cuando estas formas económicas antagónicas, cuya introducción significó en su momento un progreso extraordinario, sean sustituidas por otras formas de vida social en las que prime la necesidad racional en favor del interés general, será posible esta coincidencia de los intereses individuales. Mientras tanto el ideal kantiano no puede tacharse sino de utopía. El análisis de la posición del individuo en el proceso laboral (recordemos la centralidad del concepto de trabajo en Marx) no deja lugar a dudas: ningún individuo controla el efecto de su trabajo sobre la felicidad o miseria de los demás. La solución propuesta por Horkheimer en ese momento, "la inclusión planificada de cada miembro en el proceso laboral, dirigido conscientemente"[16], tiene hoy un indudable regusto prosoviético y posiblemente no sería suscrita por el Horkheimer de años posteriores pero en los momentos en que escribe las líneas comentadas, todavía no se han destapado las miserias burocráticas del estalinismo. Conclusión. Horkheimer escribe los artículos comentados en el año 1933, un año después del ascenso al poder de Hitler y el mismo año del cierre del Instituto de Ciencias Sociales en Frankfurt por las presiones nazis. En ellos se vislumbran muchos de los temas que serán centrales en su obra posterior y en la de la Escuela de Franckfourt en general. Horkheimer, defiende el materialismo mediante la reivindicación de una nueva racionalidad, no meramente instrumental, en la que pueda fundamentarse una moral que si bien no dependerá de esencias absolutas, será al menos suficiente para perseguir unos ideales emancipadores. Está definiendo con ello una ética ‘negativa’: no podemos establecer qué cosa sea lo bueno, pero sí podemos detectar lo malo e intentar erradicarlo. Mediante esta sistemática podremos, en sucesivos avances, irnos acercando a lo bueno. La dimensión histórica de su pensamiento es básica y aunque no rechaza la idea de saltos hacia atrás (cómo no, en la situación política de la Alemania del 1933) mantiene el convencimiento en la posibilidad de dichos avances. Frente a las corrientes filosóficas más en boga en la época (neopositivismo y filosofía analítica) defenderá la necesidad de integrar ciencia y filosofía, ya que no es posible defender la eficacia de los medios para lograr un fin sin cuestionarse sobre la adecuación del propio fin a las verdaderas necesidades humanas. Y, por ello, criticará como insuficiente la lógica formal implícita en aquéllas ya que no se interroga sobre los verdaderos anhelos de la humanidad. Horkheimer busca la racionalidad de los fines últimos en los propios ideales ilustrados (libertad, igualdad y justicia) como si de una nueva ética material se tratase en pos de una objetividad irremisiblemente perdida. Al propio tiempo es plenamente consciente de la contradicción latente en los ideales ilustrados que desencadenan el proceso de alienación. Y con ello entra en un callejón sin salida que paralizará su pensamiento: no hay escritos notables de nuestro autor posteriores a la "Dialéctica de la Ilustración". Será la segunda generación de la Escuela de Frankfurt (Habermas a la cabeza) quien, reconociendo la imposibilidad de la objetividad en materia de fines últimos, reconocerá como mínimo la posibilidad de la intersubjetividad[17] y abrirá el camino hacia una nueva utopía: la comunidad ideal de comunicación.
- Max Horkheimer oli saksalainen filosofi ja yhteiskuntateoreetikko. Horkheimer oli Institut für Sozialforschung -tutkimuslaitoksen johtajana 1930–1958. Hän oli myös Frankfurtin yliopiston yhteiskuntafilosofian professorina vuosina 1930-1934 ja vuosina 1949-1962 filosofian ja sosiologian professorina. Vuosina 1951-1953 hän toimi Frankfurtin yliopiston rehtorina. Horkheimer on niin sanotun Frankfurtin koulukunnan perustajahahmo ja sen keskeisten teoreettisten linjausten kirjoittaja. Hän oli keskeinen kriittisen teorian ja länsi-marxilaisuuden kehittäjä. Muun muassa teoksissaan Valistuksen dialektiikka (kirjoitettu yhdessä Theodor W. Adornon kanssa) ja Eclipse of Reason (1947) sekä lukuisissa artikkeleissaan (muun muassa traditionaalinen ja kriittinen teoria) hän kehitteli syvälle menevää länsimaisen sivilisaation kritiikkiä erityisesti järjen käsitteen luonteen muutosta paikantaen. Horkheimer ajatteli, että kulttuuri ja tietoisuus omasivat osittain erillisen ja aktiivisen roolin talouden ulkopuolella. Tässä hän irtaantui selvästi niin sanotuista vulgaarimarxilaisista yhteiskuntaa kuvaavista teorioista. Hän arvosteli välineellistä järkeä, jonka hän väitti olevan vallitseva järjen muoto niin kapitalistisissa kuin sosialistisissa yhteiskunnissa.
- Max Horkheimer était un philosophe et un sociologue allemand, connu pour être le directeur de l'Institut de Recherche Sociale (Institut für Sozialforschung) origine de la célèbre Ecole de Francfort de 1930 à 1969, et un des fondateurs de la Théorie critique (Kritischen Theorie).
- Nasce a Stoccarda in una famiglia dell'agiata borghesia ebrea. In gioventù viene costretto a lasciare gli studi ed avviato al lavoro presso la ditta del padre. Nonostante questa imposizione, Horkheimer continuerà ad impegnarsi privatamente agli studi intellettuali. Scrive alcuni brevi romanzi, che tuttavia non vedranno le stampe. Incontrerà nel suo ambiente di lavoro la sua futura moglie, Rose Riekher, che al tempo era segretaria di suo padre. Il loro rapporto sarà fortemente osteggiato dalla famiglia, in quanto Rose non era ebrea, ed era di qualche anno più vecchia di Max. Un altro importante incontro nella sua giovinezza sarà quello con Friedrich Pollock, studioso di economia politica, che sarà suo inseparabile amico. All'età di 18 anni sviluppa il suo amore per il pensiero filosofico, mediato dalla lettura di Schopenhauer. Cinque anni più tardi si iscriverà all'Università, prima a Monaco, e successivamente nella neo-nata Università di Francoforte dove incontrerà Theodor Adorno con il quale instaurerà una lunga e produttiva amicizia. Si laurea infine con lode nel 1925 con una tesi su "La Critica del Giudizio di Kant come mediazione tra filosofia pratica e teoretica", sotto la guida di Hans Cornelius. L'anno successivo comincierà ad insegnare nello stesso ateneo in qualità di docente a contratto. Otterrà nel 1930 la cattedra di filosofia sociale. Nel medesimo anno subentrerà a Karl Grünberg alla direzione dell'Istituto per la Ricerca Sociale ("Institut für Sozialforschung"). È in quel periodo a capo della redazione della rivista dell'Istituto, lo "Zeitschrift für Sozialforschung", che in breve sarà organo ufficiale della cosiddetta Scuola di Francoforte. Nel 1933, con l'inasprirsi delle politiche censorie del Nazionalsocialismo l'Istituto chiuse e l'abilitazione di Horkheimer revocata. Il filosofo fuggì in Svizzera e da lì negli Stati Uniti. Divenne docente il seguente anno alla Columbia University, che divenne anche sede ufficiale dell'Istituto di Ricerca Sociale in esilio. Nel 1940 ottenne la cittadinanza americana, e si trasferì in California, dove cominciò assieme ad Adorno la stesura della sua opera più importante, la "Dialettica dell'Illuminismo". Ritorna a Francoforte nel 1949, e riapre assieme ad Adorno l'Istituto nel 1950. L'anno seguente diviene Rettore dell'Università di Francoforte. Stringe rapporti con Konrad Adenauer e con i rimanenti intellettuali della Repubblica di Weimar reduci dall'esilio. Fa ritorno in America nel 1954 dove insegna nell'Università di Chicago fino al 1959. Lasciato l'insegnamento e la direzione dell'Istituto, per limiti di età, torna in Europa dove rimane fino alla morte, occorsa a Norimberga nel 1973.
- ファイル:Adornohorkhab1. png マックス・ホルクハイマー(左)。右はテオドール・アドルノ。 マックス・ホルクハイマー(Max Horkheimer, 1895年2月14日 - 1973年7月7日)は、ユダヤ系のドイツの哲学者であり社会学者である。フランクフルト大学の社会研究研究所の創設に参加(1930年)。第二次大戦の最中は アメリカに亡命。コロンビア大学で教鞭を執った。戦後またフランクフルト大学に戻り、同研究所の所長に復帰。テオドール・アドルノとの共著『啓蒙の弁証法』で知られる。その他の著書に、『道具的理性批判へ向けて』『批判的理論』などがある。ショーペンハウアーのペシミズムへの共感を持つ。 フランクフルト学派の代表。
- Max Horkheimer was een Joods-Duitse socioloog en filosoof. Horkheimer was een vooraanstaande figuur in de Frankfurter Schule, ontstaan uit een groep marxistisch georiënteerde filosofen en sociologen rond het Institut für Sozialforschung, waarvan hij in 1930 directeur werd. Hij zette na 1933 (jaar van de machtsovername van Hitler) het werk van het instituut voort in de VS, tot het in 1949 in Frankfurt heropgericht werd. Zijn bekendste werk De dialectiek van de verlichting schreef hij samen met Theodor Ardorno. Daarin beschreven zij hoe de Verlichting, die staat voor rationaliteit en vooruitgangsgeloof, omslaat in haar tegendeel. En hoe de natuurdwang gereproduceerd wordt in beheersingsdwang. Als typevoorbeeld verwijzen ze naar de holocaust.
- Max Horkheimer, niemiecki filozof i socjolog, przedstawiciel tzw. teorii krytycznej. Uczeń Hansa Corneliusa, z wykształcenia psycholog i filozof. W latach 1930-1958 profesor uniwersytetu we Frankfurcie nad Menem, współzałożyciel oraz wieloletni dyrektor Institut fur Sozialforschung i współtwórca szkoły frankfurckiej. Stworzył podstawy społeczno-ekonomiczne krytyki kapitalizmu z pozycji krytycznej teorii (zaliczanej niekiedy do tzw. neomarksizmu). Wpłynął na kształtowanie poglądów nowej lewicy.
- Max Horkheimer (Zuffenhausen, distrito municipal de Stuttgart), 14 de fevereiro de 1895 — Nuremberga, 7 de julho de 1973) foi um filósofo e sociólogo alemão. Como grande parte dos intelectuais da Escola de Frankfurt, era judeu de origem, filho de um industrial - Moses Horkheimer -, e ele próprio estava destinado a dar continuidade aos negócios paternos. Por intermédio de seu amigo Friedrich Pollock, Horkheimer associou-se em 1923 à criação do Instituto para a Pesquisa Social, do qual foi diretor, em 1931 sucedendo o historiador austríaco Carl Grünberg. Teve como importante fonte de inspiração o filósofo alemão Schopenhauer de quem tinha um retrato no escritório. Aproximou-se "obliquamente" do marxismo no final dos anos 1930, mas segundo testemunhos da época raramente citava os nomes de Marx ou de Lukács em discussões (Rolf Wiggershaus, A Escola de Frankfurt, ed. Difeel, 2002, p. 84). Apenas com a emergência do nazismo, Horkheimer se aproxima de fato de uma perspectiva crítica e revolucionária que o fará escrever, já diretor do Instituto para Pesquisas Sociais, o ensaio-manifesto, Teoria Tradicional e Teoria Crítica (1937). Suas formulações, sobretudo aquelas acerca da Razão Instrumental, junto com as teorias de Theodor Adorno e Herbert Marcuse compõem o núcleo fundamental daquilo que se conhece como Escola de Frankfurt.
- Max Horkheimer a fost un filozof şi sociolog german.
- Макс Хо́ркхаймер — немецкий философ и социолог, один из основателей Франкфуртской школы. Родился в еврейской семье в Штутгарте. В шестнадцатилетнем возрасте был вынужден оставить учёбу, чтобы пойти работать на заводе отца. После Первой мировой войны изучал в Мюнхенском университете философию и психологию, затем переехал во Франкфурт-на-Майне, где учился у Иоганна Корнелиуса. Там же встретился с Теодором Адорно, дав начало длительной дружбе и плодотворному сотрудничеству. В 1925 году защитил диссертацию, посвящённую Иммануилу Канту. С 1930 был профессором, а впоследствии ректором университета во Франкфурте-на-Майне. В 1930 также стал директором Института социальных исследований, оставаясь им до 1965. Возглавляя Институт, Хоркхаймер способствовал развитию на его базе неомарксистской Франкфуртской школы. После прихода к власти нацистов покинул Германию, в 1934—1949 находился в эмиграции в США, где был профессором Колумбийского университета. Издавал журнал «Zeitschrift fur Sozialforschung» («Журнал социальных исследований»; 1932—1941). После войны выступил с серией публикаций по исследованию национальных и расовых предрассудков («Studies in prejudice», v. 1—5, 1949—1950). Написанная Хоркхаймером совместно с Т. Адорно «Диалектика просвещения» явилась программным выражением философско-социологических идей Франкфуртской школы. В развитой им т. н. критической теории общества Хоркхаймер пытался соединить почерпнутые у Карла Маркса мотивы критики буржуазного общества с идеями гегелевской диалектики и психоанализа Зигмунда Фрейда, а также этики Артура Шопенгауэра.
- Max Horkheimer, född 1895, död 1973, tysk filosof. Var 1930-58 ledare för Institutet för social forskning i Frankfurt am Main; han var alltså verksam inom Frankfurtskolan. 1925 skrev Horkheimer en avhandling betitlad ”Kants kritik av omdömet som förmedlare mellan praktisk och teoretisk filosofi”. Följande år blev han privatdocent. Han blev ansvarig för undervisningen i socialfilosofi vid Johan Wolfgang Goethe-univereitetet i Frankfurt 1930, och blev samma år utnämnd till rektor för ”Institutet för social forskning” därstädes när tjänsten blev vakant. Följande år började Institutets utgivning av ”Zeitschrift fur Sozialforschung” (1932-39) med Horkheimer som grundare och utgivare. Den fortsattes av ”Studies in Philosophy and Social Science” (1940-42) och han var också initiativtagare till ”Studien uber Autorität und Familie” (utkom första gången i Paris 1936). Nazisterna tillät inte Horkheimer att föreläsa, och Institutet för socialforskning stängdes 1933. Han emigrerade till Schweiz, varifrån han följande år reste till USA. Här erbjöd Columbia University en fristad för Institutet för socialforskning. 1940 erhöll Horkheimer amerikanskt medborgarskap och flyttade till Pacific Palisades, Los Angeles. Tillsammans med Adorno är Max Horkheimer huvudföreträdare för Frankfurtskolans kritiska teori. I samarbete med Theodor Adorno och Gretel Karplus författade Horkheimer sin kanske mest kända bok: "Upplysningens dialektik" (Dialektik der Aufklärung) (1947). 1949 återvände han till Frankfurt och där öppnade Institutet igen 1950. Horkheimer var rektor för Frankfurts universitet mellan 1951 och 1953, och han fortsatte att undervisa där till mitten av 1950-talet . Han åkte tillbaka till Amerika 1954 och 1959 för att föreläsa vid Universitetet i Chicago. Staden Frankfurt am Main förärade Max Horkheimer med en Goethe-plakett 1953 och utnämnde honom till hedersmedborgare 1960. Redan 1957 hade han flyttat till Montagnola i Schweiz tillsammans med ungdomsvännen Friedrich Pollock. Han förblev en viktig gestalt till sin död i Nurnberg 1973. Han är begravd på judiska kyrkogården i Bern. Horkheimers bok ”Eclipse of Reason” behandlar begreppet förnuft inom västerländsk filosofisk tradition. Horkheimer definierar förnuft som den rationalitet som bara kan uppstå i en omgivning av fritt, kritiskt tänkande. Han beskriver skillnaden mellan objektivt, subjektivt och instrumentellt förnuft, och anser att vi har rört oss från det första slaget via det mellersta och till det sista.
- Max Horkheimer, Musevi kökenli Alman düşünür ve toplumbilimcidir.
- 麦克斯·霍克海默(Max Horkheimer,1895年2月14日-1973年7月7日), 德国哲学家,法兰克福学派的创始人之一。 霍克海默1895年2月14日生于斯图加特一个工厂主家庭。1922年在法兰克福大学获哲学博士学位。1925年任该大学教授,后兼任哲学系主任。1930年任法兰克福大学社会研究所所长,创办了《社会研究杂志》广泛吸收了一批经济学家、哲学家、心理学家和历史学,致力于对现代资本主义社会进行多学科的综合研究。1933年希特勒执政后,他把社会研究所先后迁到日内瓦、巴黎、美国,并先后在哥伦比亚大学和加利福尼亚大学工作。1949-1950年他把社会研究所迁返法兰克福,仍任所长。1953年退休。1973年7月7日卒于德国纽伦堡。
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